miércoles, 25 de febrero de 2009

Conclusiones

La plaza pública ha sido el lugar de reunión por excelencia, desde la antigua Roma, hasta nuestros días, este lugar abierto o espacio público ha sido territorio de socialización. Precisamente ese concepto adoptan el centro de entretenimientos Plaza de las Américas y la Plaza del Quinde, más conocida como Plaza Foch, por situarse en la intersección de esta calle con la Reina Victoria, en pleno barrio de la Mariscal, también conocido como la Zona. Estos dos lugares, situados al norte de la ciudad de Quito, buscan ser un espacio de reunión; según la página web de la Plaza de las Américas esta “ha sido diseñada para concentrar locales que brinden una variedad diferente de productos y servicios que la población Quiteña de clase media alta y alta buscan para divertirse y disfrutar de su tiempo libre”. Lo que no se especifica es que su espacio central, diseñado como una plaza, es el lugar que mayor convocatoria tiene para la socialización.

La Plaza Foch al ser literalmente una plaza pública, también cumple con su rol gregario. Las dos plazas tienen en su perímetro edificaciones con locales comerciales y sobretodo locales de comida dirigidos a un grupo humano que como promedio gastará unos $16 por persona por salida. Sin embargo, estos lugares no formarán parte del presente proyecto, será la plaza como tal, el espacio que permitirá elaborar las respectivas conclusiones sobre las hipótesis planteadas.
Ahora es importante resolver una por una las hipótesis planteadas como la base retórica del proyecto y la intención del mismo.Primero: Identificar los grupos humanos con características similares en cuanto a edad y vestuario, que hacen de cada una de estas dos plazas su lugar de reunión. (hipótesis 1) En cuanto a la Plaza Foch, nuestro “ target visible”, no es identificable específicamente con gustos, estilos de vida, lugares que visitan, música que escuchan, nivel socio económico, etc, pero lo que sí podemos decir es que son hombres y mujeres de 20 a 40 años aproximadamente, que se reúnen en la plaza a esperar a sus amigos, o tomar un traguito en botella de plástico, escondidos para que no les vean, “enfiestándose” para decidir a donde ir. Hay de todo, las chicas y los chicos súper arreglados listos para salir de fiesta, los más relajados o “hippies” (sin querer caemos en el estereotipo), los “metaleros”, los “motociclistas” que se reúnen con sus motos en el cuadrante del Coffee Tree de la plaza, etc. Es diferente a la plaza de la Plaza de las Américas ya que la gente que se reúne aquí no tiene un espacio para sentarse así que no se quedan más de media hora esperando, “viendo a ver qué pasa y decidiendo dónde ir”. Al mismo tiempo, vimos que no hay un patrón específico que se repita en el vestir, pero algunos accesorios o colores si se repiten. Los chalecos cortos, las botas encima del pantalón, las chaquetas cortas y los abrigos, con cuellos de plumas y cuadraditos, los jeans y pantalones tubos, los leggings negros y zapatos de taco alto, en punta, redondos o abiertos que muestran los deditos, las bufandas y pañuelos son accesorios que nunca faltan de una u otra forma.
A diferencia de la plaza de las Américas en la que nuestro “target visible” son niños y niñas jóvenes de 12 a 17 y adolescentes de 19 a 21 años de edad, NSE medio- medio alto, que visitan la plaza para encontrarse con sus amigos, todos los días viernes y sábados de 6 a 9 de la noche, llevados y recogidos por sus padres. Al visitar la Plaza de las Américas, pudimos notar que existen varios targets que frecuentan la plaza, dependiendo de la hora y el lugar específico de la misma. Es decir, en la parte inferior central pudimos notar que está invadido por "niños jóvenes" de un rango de edad entre 12 y 17 años, de NSE medio- medio alto, a diferencia de la parte superior de la plaza, la cual está frecuentada por consumidores de NSE medio alto-alto, de 18-55 años de edad, que a diferencia de los "niños jóvenes" estos sí vienen a consumir. En cuanto a como se visten, Las niñas utilizan pantalones y jeans tubo, pegaditos, de colores fuertes, camisetas largas, manga corta o tres cuartos. En general es ropa sport, no muy "formal", ropa cómoda, pero eso sí, todo de marca.
En la hipótesis #2, Comparar los grupos que visitan las dos plazas: la de las Américas y la del Quinde, con la figura del flaneur “aquel individuo que deambula sin rumbo, solo “callejeando” poniendo de manifiesto aquella escisión que se produce entre el tiempo “productivo” y aquel dedicado a restaurar la fuerza de trabajo”. Llegamos a la conclusión, para el target de la plaza des Américas, la comodidad y la ropa sport parecen ser el patrón que se repite en los jóvenes y adolescentes en cuestión. No se preguntan el por qué de su atuendo, lo que la industria de moda les brinda, es lo que utilizan, sin embargo, hay una predisposición a individualizar las tendencias globales de la moda. En cambio para el target de la plaza “`bien arreglado” para que les vean. Por esta razón nos referimos al flaneur de Boudelaire, el individuo que se pasea, a paso de tortuga, solamente “callejeando”, es quel individuo moderno que se pasea para “ver y dejarse ver”. Pero en general, los dos targets visibles responden a un comportamiento “moderno” de visitar estos espacios de reunión para socializar, sin necesidad de consumir nada, para “ver y que los vean”.
Tercero, nuestra hipótesis #3 era corroborar o no el precepto de Joanne Entwistle de que “la moda no solo acoge el deseo de imitar a los demás o a una comunidad determinada, sino de expresar la individualidad”. Pudimos notar que esta hipótesis se cumple perfectamente, ya que la moda actual es “ser diferente” pero siendo igualmente parte de un grupo. Es decir, por ejemplo, le target de la plaza de la Plaza de las Américas, las niñas utilizan los mismos accesorios como bufandas, pañuelos, zapatos planos sin taco, jeans tubo, lacitos en el pelo, pero tratando de que a pesar de estar a la moda, estos accesorios que utilizan sean “diferentes”, ninguna niña quiere tener el mismo lacito que la otra, “qué vergüenza, tenaz que ella tenga lo mismo que yo” es lo que nos dicen al conversar con ellas sobre la moda. Y mencionan, “que mientras más raro mejor”
La siguiente hipótesis era plantear la existencia de un lenguaje de la moda, desde los planteamientos de Alison Laurie, en la medida que afirma: “ […] el primer lenguaje que han utilizado los seres humanos para comunicarse ha sido el de la indumentaria” El planteamiento de Laurie de que existe una primera lectura superficial basada exclusivamente en la moda, hace que los jóvenes se acerquen o no entre ellos, y logren socializar. Los jóvenes de 12 a 21 años han hecho de la plaza de la Plaza de las Américas su lugar de reunión y socialización, los días viernes de 5 a 8 de la noche, y esto define sus formas de vestirse y de actuar cuando están en este lugar. Al igual que en la Plaza Foch, que se reúnen a socializar de 9 a 11:30 mas o menos, a ver qué hacer, o como mencionamos anteriormente, a esperar a sus amigos a ver que hacen después. “A ver quién hay y qué se hace” como ellos mencionan.
Y por último, resolver nuestra quinta hipótesis en la que planteamos la necesidad de reconocer o no, que las industrias culturales – los medios: escritos, televisión, internet y la industria de la moda- juegan un papel preponderante en la elección del vestuario de los grupos identificados como targets visibles en las dos plazas. Creeríamos que lo que está en los medios y en las vitrinas de los centros comerciales capitalinos es lo que está de moda aparentemente, y es esto lo que comprobamos con nuestras investigaciones de campo en centros comerciales como el Jardín, el Quicentro, y lugares de ropa como el local Trendy de la plaza Foch. Así, llegamos a la conclusión de que esto es 100% cierto, y que la gente compra su ropa aquí y no siempre en el exterior como todos dicen, ya que si lo hicieran, ¿no estarían siempre a la moda o si?
En el blog podemos ver claramente la moda de los adolescentes y como esta se inclina a lo que vemos en las tiendas y lo que estas tienen que ofrecer, podemos observar a nuestro "target visible" antes descrito, los cuales visitan la plaza de la PLaza de las Américas los días viernes. Camisetas cortas y largas, con refranes y "slogans" con un toque de rebeldía, colores fuertes, en los que predominan más que nada el rosado y sus derivados como fucsia, rosado pálido, magenta, morado, violeta, aparte del azul claro y celeste, el negro y el blanco. Pantalones tubo, jeans de colores, camisetas a rayas, calaveras y corazones. Hemos notado que es una moda un tanto extraña que fusiona la rebeldía con un toque "sweet", convergen el negro y el rosado, el mejor ejemplo de esta tendencia, sería una calavera negra, con lacitos rosados. La contraposición de lo "malo y lo bueno." Y en cuanto a la plaza Foch como mencionamos anteriormente, accesorios como abrigos, botas, bufandas, zaparos de taco alto, estan de moda para este target y los pudimos ver en el Mercado.
Entonces, la moda si es el mercado el que está influenciando a las personas de nuestros "targets visibles" a comprar ropa y accesorios de este tipo, ya que es lo que hay en el mercado lo que se compra y se usa. Así, llegamos a la conclusión de que primeramente no podemos generalizar, si la moda es verse y sentirse diferente, los patrones en el vestir no se repiten en un 100% pero los accesorios que están de moda sí lo hacen. En cuanto a las actitudes de nuestros “targets visibles” obviamente difieren entre sí pero el punto en el que convergen estas es con el concepto del flaneur de Boudelaire, es decir; visitan las plazas para ser vistos, para diferenciarse de las masas según su indumentaria, a pesar de que igualmente buscan ser parte de esta, o un grupo en especifico. Al final la autenticidad no existe, y todos somos individuos modernos que vivimos en sociedad así que buscaremos siempre, de una forma u otra, ser parte de esta.

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